UNESCO: Qué debe saber acerca del mecanismo mundial de cooperación para la educación

Qué debe saber acerca del mecanismo mundial de cooperación para la educación

Los trastornos sin precedentes del aprendizaje a escala mundial debido a la COVID-19 demostraron los puntos débiles y las deficiencias de los sistemas educativos a través del mundo, pero también la fuerza y la necesidad vital del multilateralismo, las alianzas y la cooperación a escala mundial para encontrar soluciones sostenibles que puedan sacar al sector educativo de esta crisis. Para esto, el mundo debe reconsiderar y reforzar su mecanismo mundial de cooperación en materia de educación.

Es por esto que se ha implementado un nuevo mecanismo mundial de cooperación cuyo objetivo es congregar a los países y asociados internacionales en torno a las prioridades comunes para acelerar de manera más rápida, eficaz y ajustada los avances en la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (ODS 4).

¿Por qué trabajamos para una mejor cooperación en el ámbito de la educación?

La UNESCO recibió en 2015 el mandato para coordinar el Objetivo de Desarrollo Sostenible relativo a la educación (ODS 4). El comité director ODS 4-Educación 2030, del que la UNESCO cumple la función de Secretariado, se creó en 2016 y su marco de acción fue aprobado.

Debido a que los progresos del ODS 4 han retrocedido por la COVID-19, se ha vuelto urgente reforzar la acción y trabajar en todos los sectores, desde la salud y la nutrición hasta las competencias para el trabajo y la acción en favor del clima por las interconexiones existentes en el Programa de Desarrollo Sostenible de aquí a 2030. La educación situaciones de emergencia tiene exigencias urgentes y diversas, pero también se encuentra en estrecha interacción con otras prioridades de los ODS.

Para dar respuesta a estos desafíos y objetivos, numerosas personas han alzado sus voces para hacer un llamamiento a una dirección más clara de las políticas, sinergias más fuertes, mayor eficacia y mejor puesta en marcha del mecanismo de cooperación para la educación.

¿Cuál ha sido el proceso puesto en marcha para establecer la propuesta de un nuevo mecanismo mundial de cooperación para la educación?

La Reunión Global sobre la Educación 2020 ha motivado un diálogo sobre la mejoría del mecanismo mundial de cooperación para ayudar a los países a acelerar sus progresos en la consecución del ODS 4, en un momento en que se recuperan de la crisis de la COVID-19. La UNESCO ha recibido el mandato para concebir y dirigir este proceso.

Se realizó un amplio conjunto de reuniones de consulta con los países y agentes educativos. Un especialista independiente realizó un examen profundo y basado en datos fehacientes sobre la estructura de la educación a escala mundial, comparándola fundamentalmente con la de los sectores mundiales de la salud y el clima. Se llevó a cabo una encuesta entre los Estados Miembros con miras a examinar los desafíos de coordinación y buenas prácticas a escala mundial, regional y nacional. Asimismo, se realizó una consulta sobre las propuestas emergentes, en todas las regiones y entre los agentes principales en mayo 2021.

La propuesta, que debe ser aprobada durante el segmento de reuniones ministeriales durante la Reunión Mundial sobre la Educación 2021 del 13 de julio, es la de un comité rector de alto nivel ODS 4-Educación 2030 modificado para que se convierta en órgano mundial de la educación, en lugar del actual comité rector.

¿Qué novedades presenta el comité rector de alto nivel ODS 4-Educación 2030?

El comité rector de alto nivel ODS4-Educación 2030 estará integrado por un “grupo de liderazgo” a nivel de ministerios o de directores de agencia y de un “grupo sherpa” encargado de consultar activamente a los agentes pertinentes antes de las reuniones del comité rector de alto nivel ODS4-Educación 2030 y de proporcionar información después de estas reuniones.

Las tres funciones principales del comité rector de alto nivel ODS4-Educación 2030 son las siguientes:

  • Estimular la formulación y la aplicación de políticas basadas sobre datos fehacientes – Proporcionar un liderazgo político para recomendar acciones prioritarias que permitan acelerar los progresos en la consecución del ODS4, basándose en datos fehacientes, conocimientos y lecciones sobre cómo eliminar los obstáculos en la consecución de las metas del ODS4. Promover una utilización eficaz de los datos fehacientes para elaborar políticas y estrategias de aplicación apropiadas a nivel de los diferentes países.
  • Dar seguimiento a los avances y mejorar la disponibilidad/utilización de datos – Aplicar dispositivos de dirección, seguimiento y examen de la Agenda ODS 4-Educación 2030 a la vez que ayudar a que todos los asociados interesados cumplan con sus compromisos. Elaborar y continuar las estrategias de promoción basadas en indicadores de referencia nacionales y regionales, y crear un observatorio mundial de la educación.
  • Dirigir la movilización de las financiaciones y mejorar el ajuste – Abogar en favor de una movilización y una mejor utilización de las financiaciones nacionales e internacionales de educación para apoyar las prioridades adoptadas, impulsando los compromisos renovados, abogando por una mayor armonización, trabajando para obtener fuentes de financiación innovadoras y estimulando la eficacia y la equidad en los gastos en la educación.

El Foro Mundial sobre la Educación y la plataforma multilateral para la educación trabajarán bajo los auspicios del comité rector de alto nivel ODS 4-Educación 2030 y harán un balance sobre los progresos alcanzados, durante las reuniones anuales.

¿Cómo el nuevo mecanismo de coordinación puede ayudar a que los países alcancen el ODS 4?

Los resultados educativos a nivel de los países constituyen la preocupación principal del mecanismo mundial de cooperación. Es esencial que los asociados del desarrollo, incluidos los donantes bilaterales y los organismos multilaterales, coordinen y armonicen su apoyo a los gobiernos, ajustando su acción a los planes de la educación de los países con el objetivo de reforzar los principios de la eficacia de la ayuda.

A escala mundial, mejorar la cooperación permitirá:

  • Promover una utilización eficaz de los datos fehacientes para elaborar políticas y estrategias de implementación adecuadas para los países
  • Dar seguimiento a los progresos y mejorar la disponibilidad/utilización de los datos
  • Abogar en favor de las financiaciones nacionales e internacionales de la educación, y de una utilización mejor de estas financiaciones.

El segmento de reuniones ministeriales de la Reunión Mundial sobre la Educación 2021 de la UNESCO tendrá lugar el 13 de julio, en paralelo al Foro Político de Alto Nivel para el Desarrollo Sostenible.

Fuente de la Información: https://es.unesco.org/news/que-debe-saber-acerca-del-mecanismo-mundial-cooperacion-educacion

 

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Conseguir una educación mundial de calidad tras la pandemia

Por: Carmelo Marcén

Cerramos con este artículo la serie que hemos dedicado a valorar el Informe de Seguimiento de la Educación en el mundo ODS. 4 aportado por la UNESCO hace unos meses.

La irrupción de la pandemia lo dejó en suspenso pues abrimos un espacio para acoger propuestas que ayudasen a los centros escolares a trabajar la naturaleza desde casa. Ya nada será como nunca. Pero queremos repetir aquello que decíamos en los tres artículos anteriores de que la educación de calidad adorna la vida de esperanza, de compromiso, de universalidad y de futuro. Subrayábamos que el informe se estructura en torno a la valoración del acceso universal a la educación, la equidad, las variables referidas al aprendizaje en sí, la calidad de la educación apoyada también en la formación inicial y permanente del profesorado. Asuntos todos sobre los que hay que trabajar mucho en este momento, cuando la educación formal ha sufrido tanto.

Toca hablar de financiación; máxime ahora cuando los dineros destinados a hacer frente a la pandemia en todo el mundo dejan en incógnita las necesarias inversiones educativas. Cuando volvamos a las aulas hay que examinar si la educación de cualquier país –lo centramos en España y América porque desde allí se visita este blog- dispone de recursos económicos, traducidos en programas y profesorado. Leamos el informe. Empezamos mal: “Uno de cada cuatro países no cumple ninguno de los principales objetivos de referencia sobre financiación para los gobiernos esbozados en el Marco de Acción de Educación 2030”. Dice la UESCO que para empezar medianamente bien hay que dedicar al menos el 4 % del PIB a la educación. Claro que es difícil hacer lo que Suecia (7,7 %), Dinamarca (7,6) o Islandia (7,5) pero ahí tenemos a Costa Rica y Belice (7,4) y Bolivia (7,1). Preguntémonos cada uno, invitemos al alumnado, si hemos sentido durante estos años alguna carencia de recursos; hagamos una lectura comparada de países pues el informe proporciona suficientes datos (4,2 en España).

La pandemia debe hacernos cambiar aquellos contenidos estáticos de los que tanto hablamos normalmente en las aulas para acoger acontecimientos de alcance social, propios de una ecoescuela abierta, como puede ser otra de las contundencias del informe: “Las ambiciosas metas en materia de educación no se alcanzarán a tiempo sin recursos adicionales, especialmente en los países más rezagados”. Tomemos nota: de los aproximadamente 5 billones de USD que se destinan a educación al año en el mundo, solamente el 0,5 % se emplea en los países de ingresos más bajos mientras que más del 65 % se dedica a la educación de los de ingresos más altos. Esto se llama injustica global, es un motivo más para que aumente la explotación de los débiles en muchos países, para anular sus ilusiones colectivas, para que la emigración multidireccional se convierta en una espoleta social. Por eso, solo estos datos nos deben empujar a hacer las cosas de otra forma. Ahí vamos.

En septiembre o cuando sea, dialoguemos en clase, debatamos en los equipos pedagógicos si se puede hacer algo para mejorar la situación. Si logramos encontrarlo, hagámoslo llegar a sus autoridades educativas. Reclamemos sus respuestas. La escuela, como impulsora de la mejora colectiva, tiene que posicionarse en demanda de la justicia, al menos educativa. El marco de referencia de la Acción Educativa 2030 había señalado dos opciones presupuestarias dentro de las necesarias políticas: destinar a educación entre el 4 y el 6 % del PIB o al menos de un 15% a un 20% del gasto público total.

Otra alerta que debe despertarnos y hacer emerger las verdades ocultas: las ayudas a la educación están estancadas desde la crisis financiera de 2008. Tomemos de nuevo notas para el debate escolar y social: “La proporción de la ayuda total a la educación destinada a los países de bajos ingresos disminuyó del 25% en 2002 al 22% en 2016. Es más, durante el mismo período, a pesar de que el 35% de los niños sin escolarizar en edad de asistir a la escuela primaria se encontraba en los países más pobres, la proporción de la ayuda total a la educación básica dirigida a los países de bajos ingresos se redujo del 37% al 27%.” (Indicador 4.5.5. de los ODS). Cuando se habla de los mayores donantes, la UE y otros, hay que decir a qué se destinan sus ayudas; no es lo mismo que vayan dirigidas a universalizar una educación básica de calidad con profesorado bien formado, que se conviertan en becas para que estudiantes universitarios de países de bajos ingresos acudan a las universidades de altos. Un dato más: En muchos países de ingresos bajos y medianos, los hogares asumen entre un quinto y la mitad de todo el gasto en educación. Debatamos en nuestras ecoescuelas sociales abiertas sobre la esperanza educativa universal. Situemos este asunto vital en un lugar preferente de nuestra Web para animar a que toda la comunidad educativa opine.

La pandemia no ha hecho sino aumentar las desigualdades, dentro del mismo país y entre diferentes. Dejó sin clase a más de 1.300 millones de niños en todo el mundo, muchos sin la mínima ayuda escolar. Unesco calcula que el 40% en países de ingresos bajos y medio-bajos; a estos habría que añadir los perjudicados en países de ingresos medios-altos y altos. Si antes de la pandemia más de 250 millones de niños y niñas de entre 6-18 años (el 17% del total) estaban excluidos de la educación, si la proporción de quienes completan la secundaria estaba en 18 a 100 entre países con ingresos más bajos frente a los de altos, qué pasará ahora. Todo esto sin fijarnos en la inclusividad, de la cual ya hablamos en otra entrada del blog. Hace unos días conocimos el último informe GEM “Todos significa todos”. Asegura que se corre el riesgo de que la pandemia arrincone más todavía la inclusividad. Nos tememos que dentro de unos años hablaremos de los estragos educativos en la “generación covid”.

Nada sale gratis; las ilusiones tampoco. Pero si creemos de verdad que los ODS pueden mejorar el estado global del mundo habremos de proponer esperanzas y buscar soluciones imaginativas. Quizás cada uno desde nuestra escuela. Al menos hablemos de estas cosas con el alumnado, ayudémosles a forjar un pensamiento crítico, a rescatar el significado de la palabra compromiso, a saber mirar en el espejo de los otros. Cuando se reanuden las clases, hay que retomar el cuento –ilusión, relato, creencia, fantasía, ensayo- de los ODS. Apenas tiene escritas las primeras páginas, llenas de deseos; le han salido tachones por esto de la pandemia. Nos está esperando; escribamos en él. ¿Llegaremos a darle un final feliz?

Fuente: https://eldiariodelaeducacion.com/ecoescuela-abierta/2020/07/17/conseguir-una-educacion-mundial-de-calidad-tras-la-pandemia/

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«Hacia una nueva visión de la educación»: De la Declaración de Jomtien (1990) a la Declaración de Incheon (2015)

Ecuador / 29 de julio de 2018 / Autor: Rosa María Torres / Fuente: Otra Educación

En 1990, la Declaración Mundial sobre Educación para Todos aprobada en la Conferencia Mundial de Educación para Todos (Jomtien-Tailandia, 5-9 marzo 1990) que arrancó el programa mundial de Educación para Todos (1990-2000), propuso una «visión ampliada de la educación básica» centrada en la noción de satisfacer las necesidades básicas de aprendizaje de todos, niños, jóvenes y adultos, dentro y fuera del sistema escolar. La educación básica debía ser el cimiento delAprendizaje a lo Largo de la Vida (ALV).

En 2015, la Declaración de Incheon (Foro Mundial sobre la Educación, Incheon-Corea del Sur, 21 mayo 2015) propuso «una nueva visión de la educación», en el corazón de la cual debe estar la adopción de un enfoque de Aprendizaje a lo Largo de la Vida.

La «visión ampliada de la educación básica» propuesta en Jomtien no llegó a plasmarse en la realidad. De las seis metas acordadas, la Educación para Todos (1990-2000) se centró en la educación formal y en la educación primaria de niños y niñas, y desatendió las metas relacionadas con la primera infancia y la edad adulta. Lo mismo sucedió en los 15 años adicionales de Educación para Todos decididos en el Foro Mundial de Educación (Dakar, Senegal, 2000). El 2015 llegó y cerró con una agenda inconclusa de Educación para Todos.

¿Será que la «nueva visión de la educación» y el «enfoque de Aprendizaje a lo Largo de la Vida» propuestos en Incheon logran plasmarse en la realidad y cumplir el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (ODS 4) y sus 10 metas para la educación hasta el año 2030?

A continuación los textos de ambas declaraciones.

 Declaración Mundial sobre Educación para Todos. Satisfacción de las Necesidades Básicas de Aprendizaje (Conferencia Mundial sobre Educación para Todos, Jomtien-Tailandia, 5-9 marzo 1990) 
1. Cada persona — niño,joven o adulto— deberá estar en condiciones de aprovechar las oportunidades educativas ofrecidas para satisfacer sus necesidades básicas de aprendizaje. Estas necesidades abarcan tanto las herramientas esenciales para el aprendizaje (como la lectura y la escritura, la expresión oral, el cálculo, la solución de problemas) como los contenidos básicos del aprendizaje (conocimientos teóricos y prácticos, valores y actitudes) necesarios para que los seres humanos puedan sobrevivir, desarrollar plenamente sus capacidades, vivir y trabajar con dignidad, participar plenamente en el desarrollo, mejorar la calidad de su vida, tomar decisiones fundamentadas y continuar aprendiendo. La amplitud de las necesidades básicas de aprendizaje y la manera de satisfa cerlas varían según cada país y cada cultura y cambian inevitablemente con el transcurso del tiempo.

2. La satisfacción de estas necesidades confiere a los miembros de una sociedad la posibilidad y a la vez, la responsabilidad de respetar y enriquecer su herencia cultural, lingüística y espiritual común, de promover la educación de los demás, de defender la causa de la justicia social, de proteger el medio ambiente y de ser tolerante con los sistemas sociales, políticos y religiosos que difieren de los propios, velando por el respeto de los valores humanistas y de los derechos humanos comúnmente aceptados, así como de trabajar por la paz y la solidaridad internacionales en un mundo interdependiente.

3. Otro objetivo, no menos esencial, del desarrollo de la educación es la transmisión y el enriquecimiento de los valores culturales y morales comunes. En esos valores asientan su identidad y su dignidad.

4. La educación básica es más que un fin en sí misma. Es la base para un aprendizaje y un desarrollo humano permanentes sobre el cual los países pueden construir sistemáticamente nuevos niveles y nuevos tipos de educación y capacitación.

5. Satisfacer las necesidades básicas de aprendizaje exige algo más que una renovación del compromiso con la educación básica en su estado actual. Lo que se requiere es una “visión ampliada” que vaya más allá de los recursos actuales, las estructuras institucionales, los planes de estudio y los sistemas tradicionales de instrucción, tomando como base lo mejor de las prácticas en uso. Hoy día existen nuevas posibilidades que son fruto de la convergencia entre el incremento de la información y la capacidad sin precedentes de comunicación. Esas posibilidades debemos aprovecharlas con espíritu creador y con la determinación de acrecentar su eficacia .

Esa visión ampliada comprende lo siguiente:
– universalizar el acceso a la educación y fomentar la equidad
– dar atención prioritaria al aprendizaje
– ampliar los medios y el alcance de la educación básica
– mejorar el ambiente de aprendizaje
– fortalecer la concertación de las acciones».

El texto completo de la Declaración puede verse aquí.

■ Declaración de Incheon (Foro Mundial sobre la Educación, Incheon-Corea del Sur, 21 mayo 2015)

Preámbulo

1. Nosotros, ministros, jefes y miembros de delegaciones, jefes de organismos y funcionarios de organizaciones multilaterales y bilaterales y representantes de la sociedad civil, de la profesión docente, de los jóvenes y del sector privado, nos hemos reunido en mayo de 2015 por invitación de la Directora General de la UNESCO en Incheon (República de Corea) con motivo del Foro Mundial sobre la Educación 2015. Damos las gracias al Gobierno y al pueblo de la República de Corea por haber acogido este importante acontecimiento, así como al UNICEF, al Banco Mundial, al UNFPA, al PNUD, a ONU Mujeres y al ACNUR, coorganizadores de esta reunión, por sus contribuciones. Expresamos nuestro sincero agradecimiento a la UNESCO por haber puesto en marcha y liderado la convocatoria de este acontecimiento que marca un hito para la Educación 2030.

2. En esta histórica ocasión, reafirmamos la visión del movimiento mundial en pro de la Educación para Todos, que se puso en marcha en Jomtien en 1990 y se reiteró en Dakar en 2000, el compromiso más importante en materia de educación en las últimas décadas, que contribuye a impulsar progresos significativos en el ámbito de la educación. Reafirmamos también la visión y la voluntad política reflejadas en numerosos tratados de derechos humanos internacionales y regionales en los que se establece el derecho a la educación y su interrelación con otros derechos humanos. Reconocemos los esfuerzos realizados, aunque observamos con gran preocupación que estamos lejos de haber alcanzado la educación para todos.

3. Recordamos el Acuerdo de Mascate, elaborado mediante amplias consultas y aprobado en la Reunión Mundial sobre la Educación para Todos (EPT) de 2014, que sirvió de fundamento para las metas de educación propuestas por el Grupo de Trabajo Abierto sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Recordamos también los resultados de las conferencias ministeriales regionales sobre la educación después de 2015, y tomamos nota de las conclusiones del Informe de Seguimiento de la EPT en el Mundo 2015 y de los informes de síntesis regionales sobre la EPT. Reconocemos la importante contribución de la Iniciativa Mundial “La educación ante todo”, así como la función de los gobiernos y de las organizaciones regionales, intergubernamentales y no gubernamentales para impulsar el compromiso político en pro de la educación.

4. Habiendo hecho balance de los progresos alcanzados en la consecución de las metas de la EPT desde 2000 y de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) relacionados con la educación, así como de la experiencia adquirida, y habiendo examinado los desafíos pendientes y deliberado sobre la agenda de la educación 2030 propuesta y el Marco de Acción, así como sobre las prioridades y estrategias futuras para lograrla, aprobamos la presente Declaración.

Hacia 2030: una nueva visión de la educación

5. Nuestra visión es transformar las vidas mediante la educación, reconociendo el importante papel que desempeña la educación como motor principal del desarrollo y para la consecución de los demás ODS propuestos. Nos comprometemos con carácter de urgencia con una agenda de la educación única y renovada que sea integral, ambiciosa y exigente, sin dejar a nadie atrás. Esta nueva visión se recoge plenamente en el ODS 4 propuesto “Garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos” y sus metas correspondientes. En esta visión, transformadora y universal, se tiene en cuenta el carácter inconcluso de la agenda de la EPT y de los ODM relacionados con la educación, y se abordan los desafíos de la educación en los planos mundial y nacional. La visión se inspira en una concepción humanista de la educación y del desarrollo basada en los derechos humanos y la dignidad, la justicia social, la inclusión, la protección, la diversidad cultural, lingüística y étnica, y la responsabilidad y la rendición de cuentas compartidas. Reafirmamos que la educación es un bien público, un derecho humano fundamental y la base para garantizar la realización de otros derechos. Es esencial para la paz, la tolerancia, la realización humana y el desarrollo sostenible. Reconocemos que la educación es clave para lograr el pleno empleo y la erradicación de la pobreza. Centraremos nuestros esfuerzos en el acceso, la equidad, la inclusión, la calidad y los resultados del aprendizaje, dentro de un enfoque del aprendizaje a lo largo de toda la vida«.

El texto completo de la Declaración puede verse aquí.

Fuente del Artículo:

https://otra-educacion.blogspot.com/2018/07/hacia-una-nueva-vision-de-la-educacion.html

ove/mahv

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