República Dominicana: Consejo de Drogas y ASODORE acuerdan estrategia de prevención y educación

América Central/República Dominicana/07-05-2021/Autor(a) y Fuente: acento.com.do

Las dos entidades se comprometen a realizar gestiones y definir estrategias para incorporar a los regidores del país en políticas preventivas.

SANTO DOMINGO, República Dominicana.-El Consejo Nacional de Drogas (CND) y la Asociación Dominicana de Regidores (Asodore) acordaron poner en marcha un programa de educación y prevención para crear una respuesta social orientada a reducir el consumo de estupefacientes y frenar el impacto de ese flagelo en las comunidades del país.

Mediante convenio de colaboración interinstitucional suscrito por el mayor general retirado Jaime Marte Martínez, presidente del CND; y el Ing. Robert Arias, presidente de Asodore, las dos entidades se comprometen a realizar gestiones y definir estrategias para incorporar a los regidores del país en políticas preventivas que también integren al liderazgo social y comunitario.

Marte Martínez explicó que el Consejo aportará un personal técnico para asesorar a los miembros de Asodore en todo lo concerniente al tema de las drogas y canalizar informaciones científicas para capacitar a los representantes municipales en torno a la problemática.

El plan de capacitación se iniciará con un personal designado por Asodore para que asuma el rol de facilitadores y a su vez se convierta en agentes multiplicadores dentro del sistema, explicó Marte Martínez.

La formación dirigida a prevenir el uso indebido de drogas y reducir la demanda se extenderá no solo al personal técnico y docente, sino también a padres, estudiantes, líderes comunitarios y profesionales en general.

Robert Arias, presidente de Asodore y regidor del ayuntamiento Santo Domingo Este, declaró que la agrupación que representa el área normativa de los cabildos, trabajará para difundir y promover entre sus asociados el contenido del convenio a fin de garantizar su ejecución en los términos y condiciones establecidas en el protocolo.

“Tal como lo establece este acuerdo, procederemos a nombrar un equipo como contraparte, responsable de dar apoyo y seguimientos en las diferentes etapas de ejecución del convenio y participar en los procesos de discusión y reuniones convocadas por el Consejo Nacional de Drogas y La Asociación Dominicana de Regidores para la revisión de los trabajos técnicos a ser realizados”, apuntó Arias.

En cuanto al financiamiento explicó que los fondos requeridos para viabilizar el acuerdo serán canalizados por cada una de las partes a través de autofinanciamiento.

“En ningún caso sus actividades tendrán fines de lucro y los gastos operacionales de las actividades propias a ser desarrolladas serán asumidos por ambas instituciones”, apuntó Robert Arias.

La firma del convenio se llevó a cabo en el marco de una reunión del consejo directivo de Asodore, encabezada por Arias junto a los principales responsables de la asociación, incluyendo a los regidores Eliazar Reynoso, primer vicepresidente; Adriana Mieses, segunda vicepresidente; Indhira Shary Jesús de Morfa, secretaria general; Luis Álvarez Reyes, subsecretario general; Edita Sandoval, tesorera; Deisy Díaz Salcedo, secretaria de educación; Yasser Domínguez, secretario de Actas y correspondencia; Francisco Regalado, secretario de asuntos internacionales; y Juan Polanco Carrasco, secretario de asuntos interinstitucionales.

Igualmente estuvieron presentes el director ejecutivo, Richard Gómez; el director de capacitación, Desiderio Ruiz, la secretaria de género, Luz Erenia Báez; y la primera vocal, Daysi Hilaria Acosta.

El presidente del Consejo, Jaime Marte Martínez, estuvo acompañado de José Mercado, encargado De Recursos Humanos; Germanía Melo, encargada De Planificación Y Desarrollo; Nelson Santos, encargado De Relaciones Internacionales; Diego Pesqueira, encargado De Comunicación; y José Antonio Tejeda, encargado De Políticas De Atención, Rehabilitación e Integración Social.

Fuente e Imagen: https://acento.com.do/actualidad/consejo-de-drogas-y-asodore-acuerdan-estrategia-de-prevencion-y-educacion-8940811.html

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Convertir el COVID-19 en un arma política causará más muertes

Por: Héctor Rodríguez Cruz

Recientemente el Director General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo: «Por favor, pongan la politización del COVID-19 en cuarentena. Si queremos ganarle, no debemos perder el tiempo apuntando con el dedo», y afirmó que «la unidad es la única opción para derrotar este virus».

Desgraciadamente en el país el COVID-19 está politizado. Lo han politizado el gobierno y los partidos políticos. Por un lado, el gobierno que considera tenerlo todo bajo control adoptando un protagonismo hegemónico y excluyente. Por otro, una oposición política dividida y debilitada, incapaz de obligar al gobierno a dar un giro a las políticas y  estrategias de prevención y control del COVID-19, garantizando los recursos que sean necesarios. Las caridades de  donantes deben ser acogidas, pero están en segundo lugar.

Gobierno y oposición tendrán que dividirse la responsabilidad por los muertos. Y también a nosotros nos tocará una parte si permanecemos indiferentes y en silencio mientras el número de muertes aumenta y también el dolor y el sufrimiento  de las familias. ¿A quién responsabilizaremos? Todos seremos culpables, incluyendo a los legisladores.

La situación del COVID-19 en el país es más grave de lo que se nos dice. Las cifras y el avance acelerado del virus son un claro ejemplo de esto. Según el epidemiólogo y salubrista Carlos Manuel Félix Cuello, Coordinador del Programa Control de Infecciones del Hospital Infantil Dr. Robert Reid Cabral, del Distrito Nacional, “las autoridades no han sabido manejar la enfermedad y  han centrado sus esfuerzos en una dirección incorrecta. La situación se le ha ido de las manos”. (Diario Libre, 8.04.2020). ¡Debe haber una sincerización ética de la situación, las medias verdades agrandan los efectos del COVID-19.

Pareciera, entonces,  que “estamos en manos de nadie”.  Nos encaminamos a un aterrador “sálvese quien pueda”. Estamos ante un momento muy delicado de la pandemia en el que se deben tomar decisiones acertadas y con la debida celeridad. Ni el gobierno ni la oposición política pueden  hacerlo solos. ¡Se salvarían muchas vidas si lo reconocieran!

La preocupación es doble. Estamos frente a un segundo virus: el  virus político. A la crisis del COVID-19 viene a sumarse el trauma político de la suspensión de las elecciones de febrero pasado y la incertidumbre de las elecciones de mayo, que ponen peligro la salud y la vida de la democracia dominicana. ¡Hay muchas cosas de esta crisis que deben ser aclaradas y sometidas al tamiz de la transparencia.

Hay dos grandes crisis. Y la segunda crisis, la política, no puede dejarse solamente en manos del gobierno ni de la Junta Central Electoral ni de los partidos políticos. Lo que suceda en el país en el ámbito político, económico y social  durante la pandemia y después de ella, tampoco puede dejarse en manos de los políticos y del gobierno.

No se trata de buscar “soluciones de cúpulas”. Sino decisiones provenientes de un esfuerzo colectivista, inclusivo y abierto a todos los sectores. La politización por parte del gobierno y de los partidos puede obstaculizar y patologizar una necesaria comunidad de solidaridad. ¡Hay pruebas de reiteradas exclusiones en momentos de crisis! 

Se requiere, con urgencia, tomar las medidas económicas adecuadas para limitar las consecuencias económicas de la pandemia sobre las personas, sobre todo  las más desfavorecidas. El sector privado debe estar también a la altura de las circunstancias, ayudando con recursos y aportando recursos humanos y logísticos. El Estado tiene la obligación de proveer todos los recursos necesarios. Y no como un favor del gobierno.

La crisis de la pandemia del COVID-19 en el país se da en un momento de profunda debilidad del gobierno del presidente Medina. Con instituciones gubernamentales ineficientes y muchas de ellas penetradas por la corrupción; que no ha conseguido encauzar las demandas sociales de las clases más necesitadas,  precisamente en una de las áreas que más pone a prueba esta crisis: los servicios públicos, y especialmente el sanitario.

El afrontamiento “asistencialista y populista” del COVID-19 por parte del gobierno de Danilo Medina constituye una prueba visible de politización inescrupulosa enfocada en conseguir votos para  las próximas elecciones presidenciales y congresuales, todavía inciertas.

El manejo de la crisis generada por COVID-19 constituye también una prueba para el liderazgo del presidente Medina, cuya popularidad y respaldo social no pasan  por su mejor momento. ¿Cuándo va a salir el presidente Medina de su mutismo y aparecerá en público para  testimoniar su solidaridad visible con el pueblo como primer mandatario de la nación?

Los partidos políticos, a su vez, también exhiben una desaforada politización proselitista frente al COVID-19. Su “solidaridad” se ve contaminada por  sus respectivas campañas partidarias de cara a los próximos comicios presidenciales y congresuales, capitalizados por candidatos y partidos con un “paternalismo” simulado para ganar puntos políticos a costa de la tragedia. Otros, de manera irresponsable, simplemente guardan un silencio cómplice.

Crear “alianzas y pactos” para afrontar las dos crisis. La del  COVID-19 y la crisis política (y también la crisis económica), tal como lo ha propuesto el líder del PRM, es una propuesta pertinente, necesaria y vigorosa que debemos hacerla de todos. El gobierno debe despojarse de su protagonismo excluyente para facilitarla. ¡Es una obligación moral!

El gobierno, como expresión sincera de una “no-politización mezquina”,  debe dar el primer paso para  propiciar el acercamiento colaborativo y responsable de todos los ciudadanos y de todos  liderazgos nacionales, sin exclusión. Sumados a la participación ineludible de  los partidos políticos, los empresarios, las iglesias, las universidades, el sector sindical, los intelectuales, los medios y las organizaciones comunitarias y profesionales. ¡Y deberá hacerlo con una urgencia ética para salvar vidas, aquí y ahora!

La politización parcializa, desenfoca, divide y embrutece política y emocionalmente. Dificulta, retarda y contamina la responsabilidad por el otro y el compromiso con la contribución individual e institucional para enfrentar la pandemia del COVID-19,  que acorrala al país y lo pone en situación de alta emergencia con resultados impredecibles. 

Pensemos como país. Pensemos para el país. Obremos con responsabilidad. No perdamos más tiempo. Las muertes aumentan. El COVID-19 nos está ganando la batalla. Detengamos las muertes. Salvemos vidas. Dejemos a un lado la nefasta politización que cobra vidas, que causa muertes. ¡Queda en las manos y  en la conciencia de todos!

Fuente: https://acento.com.do/2020/opinion/8804730-convertir-el-covid-19-en-un-arma-politica-causara-mas-muertes/

Imagen: https://pixabay.com/photos/mannequin-lying-down-street-dead-1208188/

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